
Te fuiste amor
y se cerró la puerta,
yo me quedé temblando,
me dejaste encendida de anhelos...
lo leía en tus ojos, lo sentía en mi piel,
sabía que estábamos alejados,
pero los dos queríamos y sentíamos lo mismo.
Imaginariamente me trepé a una cima
y desnuda me dibujé en la luna,
para entrar por tu ventana
y tocarte en tus sueños.
La ventana cerró, yo desde mi sofá,
seguí pensando en ti,
tú sin duda desde el tuyo,
me imaginabas con los ojos cerrados,
la sonrisa pasmada y una humedad que
escribía entre lágrimas tu nombre...