
Si sientes que una voz te llama,
es la mía.
Si caminando, te das cuenta que además de la tuya, una sombra te acompaña,
soy yo.
Si dormido, sientes que alguien se mueve a tu lado, pero no ves a nadie,
no tengas miedo, que mi alma te busca.
Si al despertar, te vas a la cocina, te haces un café y de repente, te asustas,
porque hay dos tazas
y sabes que solo has puesto una,
amor no temas, es que invisible, permanezco a tu lado.
Y si acaso una tarde mientras duermes “sin dormir” la siesta,
sientes un escozor, como si mariposas volaran sobre ti,
son mis manos que corren por tu piel, surcando los caminos que te hacen vibrar.
Si en la noche rendido de sueño y de cansancio, te metes en la ducha
y de repente, ¡zas! Se te apaga la luz, y todo enjabonado intentas caminar
tropezaste cariño, cuidado que te caes, está oscuro!
Unas manos te atraen, unos brazos te estrechan,
otro cuerpo, se une con el tuyo,
solo entonces, entenderás que mi recuerdo es tan vivo,
que me tocas realmente.