
Ven a mí,
recuérdame, estoy aquí
a veces una sombra que se mueve,
otras veces un barco a la deriva,
o una luz que apaga el viento,
o una rosa que aflora con la aurora.
Deja que te visite en sueños,
que entre en tu inconsciencia
y conozca de ti, la esencia que se esconde
esa que ni tu mismo sientes.
Ven, toca mi alma,
palpa de mi piel el temblor
que me inspira tu mirada,
siente el calor de mis labios,
sacia la sed que hay en ellos,
lléname de ti, satúrame.
Tómame, bésame, ámame,
absorve tu de mi,
este amor que ya no crece mas
porque es inmenso.