
si aferrada a una ola,
me dejaras navegar mecida por tu cauce,
cerraría los ojos confiada en tu rumbo.
Surcaría fronteras
y de cada una, recogería una flor,
y de cada cielo, atraparía una estrella,
para con mi nombre, lanzarla en tu cauce.
Destino: Un puerto donde espera el amor,
no me importa que sea largo el camino,
Apocalipsis válida para ganar la gloria.
Al llegar, en tu agua lavaré la sal de los caminos
y los demonios del placer habitarán mi cuerpo,
a tu orilla, me aguarda el pecho de mi amado.