
Después de caminar en mis recuerdos,
luego de revolver los resquicios internos de mi yo,
después de verte en la distancia
y llamarte sin voz,
los ojos me dolían,
secos, ni una lágrima vertieron,
miraba sin ver,
sin voz hablaba,
cansada de hacer nada,
me abracé a la nada
y sin darme cuenta,
me quedé dormida.
Solo Dios sabe,
si he de regresar de este
mórbido sueño,
si me preguntan,
pediré que dejen dormida,
shiss… Estoy soñando,
soy feliz!