
Llueve!
Es casi Navidad
y el fulgor de las luces
titila entre gotitas de lluvia
que caen sobre ellas,
haciendo reventar mil colores que
en la soledad de la noche,
parecen iluminar el cielo.
Estoy varada entre tu nombre
y el abismo de las sombras,
detenida en el limbo de un recuerdo
que viene y va,
así como suben y bajan
las luces y las gotas de lluvia.
Me quedo aquí,
en medio de la nada
y de tu presencia invisible,
entre el anhelo
ver correr la aguja del reloj,
de suspirar, cerrar los ojos
y abrirlos a tu lado.