
Hoy estuve en el sitio donde habita el olvido,
allí donde tu nombre escrito está.
Que solo estás, que triste!
eres de esa esquina un mudo vigilante
y pensarás sin duda,
que te han olvidado.
Hoy es tu natalicio,
Dicen los políticos de nuestra tierra
que te harán homenajes,
que te llevarán flores
y allá en la primera Catedral
de América,
la liturgia repetirá tu nombre.
Hosanna alma pura,
toda la gloria es tuya
y sin embargo,
no respetan tu nombre,
y aunque de hipocresía llenos
hoy en tu día, se diga que te honran,
es mentira Duarte,
no creas en palabras que vuelan con el viento,
si te respetaran,
tu tierra, nuestra tierra,
y la bandera que nos diste,
no se hundirían,
ni los hijos de la nación que creaste,
se expatriarían porque mueren de inercia
en su propia patria.
Porque no valen nada mas
que cada cuatro años
para dar su voto.
Hoy en Sevilla tu busto está desierto,
vacío de flores, mas frío que un glacial.
Tan solo como tantos dominicanos
dispersos por el mundo,
porque en su tierra, en nuestra tierra,
si no los mata la indolencia de los gobernantes,
sucumben en un mar de indiferencia
y desesperados, se suicidan.