
Quiero ser tierra productiva,
no un páramo donde crecen espinas,
por eso tiemblo ante el sigilo,
me estremece pensar
que rozo un muro de silencio,
una muralla que no se ve,
pero que siento crecer amenazante.
No hay que buscar entre
simples palabras,
simulaciones o animadversiones,
llamo pan al pan y al vino, vino,
sin esconder tras una sutileza,
un rejón oculto que orada la epidermis,
o hiere un sentimiento.
Soy así, explosiva y porfiada,
posiblemente pícara,
obstinada, insoportable,
amando en libertad,
sin ambigüedades.
Me aposté al tu y yo la vida
y negada a perder,
me a la vida golpeo, no me rindo,
juro que la verdad aniquilará
a las figuraciones.