
Como un ídolo roto caerás a mis pies,
ya comprendí tu astucia,
el antifaz se romperá en pedazos
cuando te diga frente a frente,
que tu jugo, ya quedó descubierto.
La verdad siempre brilla,
aunque la escondan en un túnel de hierro,
prefiero enfrentarte,
a seguir engañada,
aunque me dejes hueca de sentimientos,
vacía de fe
y me conviertas en una mujer de piedra.