
En la ribera de mis sueños,
a solas caminaba
presintiendo una sombra,
no te había visto,
no me conocías,
pero eras la sal de mis quimeras,
de mis realidades, de mis utopías.
Eras tu!
Tu la sombra proyectada en mis sueños,
tu la presencia que borró mis utopías,
la sal que deritió mis quimeras.
Ahora somos dos,
dos para comprenderse,
para caminar juntos.
Dos para acompañarse
en el largo desvelo de una noche,
en los días de lluvia.
Dos para mirarse al fondo de los ojos,
para amarse hasta siempre.
a solas caminaba
presintiendo una sombra,
no te había visto,
no me conocías,
pero eras la sal de mis quimeras,
de mis realidades, de mis utopías.
Eras tu!
Tu la sombra proyectada en mis sueños,
tu la presencia que borró mis utopías,
la sal que deritió mis quimeras.
Ahora somos dos,
dos para comprenderse,
para caminar juntos.
Dos para acompañarse
en el largo desvelo de una noche,
en los días de lluvia.
Dos para mirarse al fondo de los ojos,
para amarse hasta siempre.