
La legal y la amante,
la amante es el fuego, la pasión,
una maquinaria de placer,
la esposa es una “reina”,
la que se mira con admiración,
pero no se toca!
Porque se respeta “su agotamiento”,
cuida la casa, forma los hijos.
Hay que considerarla,
por egoísmo conveniente,
pero se engaña
y no se toma en cuenta,
ella está bien en la casa, tiene amigas,
va de compras y se gasta todo lo que quiera
a veces se junta con la otra
y aquella que sabe cual es la señora,
se le acerca y le sonríe,
hasta le da conversación,
es el colmo!
La otra,
la que siempre está arreglada,
perfumada,
dependiendo del nivel,
es la delicadeza del aroma,
pero a ellos no les importa,
no lo notan,
ellos van a lo que van y punto.
La esposa es la señora,
una dama,
a la que hay que tocar dulcemente,
no puede ofenderse con ciertas caricias.
Para eso está la otra,
la amante es otra cosa,
es el placer, la algarabía.
En resumen, son dos víctimas.