
La tarde está pidiendo desolada que la amen,
la tarde está sintiendo frío
y acongojada se repliega en su corola esperando el ocaso.
Yo estoy como la tarde,
estoy pidiendo amor a gritos
y como ella, me encerraré en mi corteza,
porque tengo frío,
porque siento que la noche llega
y no llegas tú.