
Nos encontraremos!
Tu en tu orilla,
yo en la mía,
espérame!
Lo vez?
Es imponente, pero ni él,
ni la noche,
ni el día, ni la vida misma,
impedirán que haga entre las olas un camino
que me lleve a tu lado.
Horizonte y espuma,
Arena y cielo,
el mar grandioso a mis pies.
Extenderé mis brazos y así como Moisés,
señalaré el camino que se abrirá
dándome paso, correré,
llegaré a tu lado, nos abrazaremos
y el mismo mar será el lecho generoso
que nos acoja entre su espuma
y nos permita amarnos
entre el arrullo de las olas.