
Soy la que vive sin llegar a una orilla,
la que intenta encontrar la llave
que abra la puerta de mil espacios
que se cierran.
La que va y viene y sobre una ventana,
dibuja alas que no vuelan
y atándolas a su cuerpo,
va rodando caminos
proyectada a las nubes
pretendiendo lograr dimensiones inéditas,
inventar la palabra precisa
que me convenza
y me haga entender la vida.
Soy la que fui,
la que seré mañana si llegara,
aquella que a la tarde viste color de rosa
para que llegando la noche,
no la alcance su sombra.