
Mis manos se están quedando frías,
con ellas, rasgo la vestidura de mi piel
y arranco de mi pecho el corazón
que late en estampida.
Mi sangre mana sin salir,
lágrimas brotan
sin apenas correr por mis mejillas.
Pétalos sin olor ni color,
agua oscura que no corre,
roca punzante que lastima,
intento decir que lucho
para que el mundo sea menos cruel,
pretendo evadir la certeza de que la tierra
se está quedando yerta, seca,
escabrosa, inhabitable.