
Un manantial que ha brotado
un jardín de perfumadas flores
que en cada primavera se hace multicolor,
un río de agua clara que corre por el campo.
Un corazón que en cada latido ha amado,
un cuerpo que se ha estremecido de placer,
unos ojos que en lágrimas,
han formado un océano inmenso.
Unas manos que buscan el calor de otras manos,
una mujer que vibra de emociones,
un corazón que sin amor no vive
y muere por amor.
Esa soy,
Sin dobleces, ni poses,
la misma ayer y hoy,
la que seré después si acaso si hubiere tiempo.