
De tanto esperarle,
me quedé dormida.
La desazón de la tarde,
el agobio de la espera
sumida en el desconcierto
de no saber, de no ser,
miro desconcertada,
y reacciono dándome cuenta
que esperando,
el tiempo se me pasa,
dejo que el sol se esconda
y poco a poco,
el azul del cielo,
se perderá en la sombra,
que tonta!
Yo perdida esperando,
con la tarde reflejada en la mirada.