
Quien se atreve a negarlo,
es verdad,
alguien lo habrá atrapado
para siempre,
afortunados!
Pero el amor que no muere
no ha nacido.
Que triste!
Duele verle morir,
parece que la piel se despedaza,
escuece el alma,
el cuerpo tiembla
y la voz se quiebra.
Silencio!
Que honda angustia,
engendra la agonía del amor.