
Faltaba tanto por vivir aún!
Faltaba un largo trecho del camino,
quedaba todavía,
escribir la historia de la vida.
La dilatada vía,
las incidencias, el día a día
que iba dejando escritas crónicas diferentes,
páginas blancas, rosas…
Y aquellas que de negro pintaban el sendero.
Cuantos sueños quedaron perdidos,
y tantos otros surgieron.
Éramos inocentes, confiados, o malvados,
Cada uno en su mundo,
cada cual persiguiendo su estrella.
Para muchos,
la estrella oscureció,
a otros en cambio, irradió la esperanza.
Emociones, risas, llanto, ilusión.
Hoy al mirar atrás,
como en una secuencia,
se marca la nostalgia, de aquello
que quisimos ser y no fue,
de lo que sucedió marcando muchas vidas
y en el pasaje largo de la vida,
la marca de las huellas
que en busca de un camino de esperanza,
como un sello de lacre,
tallan el camino.