
Me apasiona tu aliento,
tu cuerpo me cautiva,
me seduce la forma
que tienes de mirarme.
Cuando rozo tus labios,
quisiera perpetuar el momento,
abrazarte, tocarte,
fundirme en tu pasión,
saciar tu ansiedad y la mía,
piel con piel,
beso a beso.
Y después…
Podría morir,
llevando en mi cuerpo evidencias de vida,
emociones que turbarán la calma
del silencio eterno,
serán un testimonio de tu amor y el mío,
un refugio en las noches sin tiempo,
el oasis que saciará la sed,
el recuerdo que hará frente al olvido.