
Me dijo el viento que te vio una noche,
que ibas con otra
y que de mí,
ni el nombre recuerdas.
Me lo dijo una noche
cuando me vio llorando,
porque te recordaba.
Y la noche celosa,
se ensañó con mi angustia,
dejándome clavada,
la daga de celos.
Se reía de mi,
infeliz, me decía,
lloras a cambio
de todo el desamor,
rumiando a solas,
tu desdichado amor.